jueves, 29 de octubre de 2009

El Camino de Itaca - Elena


El horizonte azul trenzado por la búsqueda, no es tan lejano, siquiera tan oculto.
Tal vez comience aquí, en el microcosmos.
En estos diminutos espacios compartidos se sostiene o traiciona, casi siempre con trajes invisibles cuanto predicamos o decimos.
Por eso para el viaje conviene recordar que se aprende y renueva el amor en lo pequeño, en ese habitual rincón donde uno se desnuda, allí donde se ríe, se sueña, se solloza, entre manos que curan las heridas antiguas y recubren de luz silenciosa las nuevas.
El amor sin fronteras, el amor de lo extenso, se siembra en estos surcos.
No es posible hacerse estrella sin ser antes terrón de hierba fresca arraigado en el suelo de lo propio.
La apertura a la vida se alimenta de pequeños senderos sin murallas, abrazos que se dan entre silencios a aquellos que nos riegan con su simple mirada entre tanto la nuestra les dice:
"no estás solo".

martes, 27 de octubre de 2009


Todo es espìritu y el fue un creador, recuerdan a Piazzola:


Alguien me dijo que el que ama esta un poco loco..... yo me acorde del gran Piazzola:


"quereme asi, piantao, piantao, piantao trepate a ésta locura de locos que hay en mi, ponete ésta peluca de alondras y vola ¡¡vola!! conmigo, ya!! veni, vola!! quereme asi, piantao, piantao, piantao, abrite a los amores que vamosa intentar la mágica locura total de revivivir.....veni,vola!, vola!,veni....


La danza de la vida.


Delfina

miércoles, 14 de octubre de 2009

El Tantra


El tantra al igual que la ternura, no se aprende mediante la lectura de libros sino en un uso sabio de la vitalidad humana. Cuando en el culto tàntrico se nos pondera como inciadoras, ello se debe a que las cualidades femeninas estàn profundamente arraigadas en las capas de la psique del hombre que configuran el inconsciente: el mundo de los instintos y de las fuerzas impulsivas. La conciencia de la mujer se diferencia por completo, capta a fondo con nitidez procesos en los cuales el hombre se tambalèa a oscuras. La mujeres logramos percibir las sutilezas de cualquier situaciòn y reaccionamos de acuerdo a ellas, mientras que al hombre eso le resulta mucho màs dificil a causa de sus condicionamientos.En un cèlebre estudio tàntrico leemos "el mundo de la mujer puede parecerle muy extraño al varòn; no obstante es en verdad su propio mundo màs intitmo, que sòlo espera ser realizado. Los valores femeninos existen en el hombre, pero desde la niñez son sofocados y reprimidos, y su redescubrimiento es una faena muy dificultosa. El primer paso consiste en entender que todo debe ser sentido y experimentado. La mujer es iniciadora como gurù. Es ella quien abre los portales que conducen al hombre hacia las profundidades de su propio ser. Si el tantra fuese una religiòn, serìa presidido por sacerdotisas, y solo los hombres que hubieran desarrollado las cualidades de intuiciòn y trascendencia tendrìan atributos para ser sacerdotes".En inmensa medida, la adoraciòn de lo femenino significa un reconocimiento de nuestras cualidades reales, como una guìa emocional en este drama profundo de integraciòn colectiva donde hoy cada mujer lucha de modo desigual para trascender los lìmites erigidos por los hombres.Cuando un hombre introduce en su vida cotidiana las realidades còsmicas , comienza a repetar y venerar a todas las mujeres, porque verifica que esta nueva manera de relacionarse es mucho màs gratificante que la precedente dominaciòn brutal que desborda los libros de historia. A partir de la divina ternura surge una comunicaciòn entre dos corazones, no entre dos mentes. No es un debate, es una comuniòn.

domingo, 11 de octubre de 2009

Me Miro






Me miro a mis ojos y me amo con benevolencia

Soy consciente de mi y de lo que hago

Camino, llevo la consciencia hacia el momento presente, me abro a la bondad y al gozo que viven en mi, me muevo librementey con facilidad

La Energía se mueve dentro de mi

Comparto desde el Corazón Uno

Soy belleza

Soy Amor

Disfruto mi cuerpo

Amo lo que Soy

La vida es dulce y la gozo

Hago lo suficiente

Soy suficiente

Soy próspera

Cuido de mi

Disfruto de todo lo que hago

Comparto mi afecto y gozo

Confío en que mi vida se está desenvolviendo en forma maravillosa y gozosa

Acepto el placer como parte de mi ser

Disfruto de ser libre y abierta a la bondad que me rodea

Me escucho y me amo infinitamente

Nada tengo que hacer o ser para amarme, excepto lo que ya soy

Cierro los ojos y percibo la paz y el amor moviéndose dentro de mi

La luz me rodea

Sonrío.


Ambika Wauters

sábado, 10 de octubre de 2009

Creo en el sendero de la verdad, en el sendero difícil. Creo en mi alma, en esa porción agazapada de mí. Creo en mis palabras, en mis frases, en mis abrazos y en mis miradas. Creo en quien soy y, por lo tanto, en quien a pesar de las derrotas no tengo intenciones de dejar de ser.
Creo en mi sueño, en el magnífico sueño que seguiré construyendo hasta que no me queden más fuerzas para creer. Creo en el destino, en mi historia, en mis pasos y en mi experiencia.
Creo en mis ganas de dar y creo en un mundo maravilloso que espera recibir mi gota de cariño. Creo en la amistad, en los besos, en la lluvia, en las sonrisas y en los secretos.
Creo en mi esfuerzo por crecer, en mis ganas de crecer. Creo en la vida, y en la magia con la que toca todas las cosas.
Creo en el destino y en un futuro de recompensa para quienes afrontan el desafío de ser fieles a sí mismos.
Creo en mí; sobre todo creo en mí cuando caigo, cuando no tengo fuerzas, cuando el viento sopla y mis velas ceden, sigo creyendo en aguantar y en volver con todas mis fuerzas para seguir y seguir creyendo, y seguir andando, y seguir viviendo.
Creo en los sentimientos que pueden hacer de cada día un sol distinto y por supuesto:
Creo en el amor y en ese modo indescriptible de estar parado ante la vida, en esa manera intrépida de hacer transcurrir el tiempo, en esa forma tan peligrosa y a la vez tan excitante de tener el corazón abierto.